
Los zapatos con plataforma son aquellos cuya suela tiene un espesor de seis centímetros o más. Actualmente regresan a la moda y no hay edades para que las mujeres que necesiten centímetros de estatura o deseen experimentar la sensación de tener unas piernas más largas, las utilicen. Sin embargo hay efectos no deseados que deben tenerse en cuenta a la hora de decidirse por su compra. “Los zapatos que actualmente se comercializan suelen tener una plataforma exagerada que no todas las mujeres saben llevar al caminar. La gran desventaja es la falta de equilibrio y las posibles caídas y resbalones que se pueden llegar a tener”. Las mujeres las compran porque se sienten y ven más bonitas porque parecen más altas y las piernas se estilizan, pero no son nada cómodos de usar y menos si quienes las compran lo hacen para caminar todo el día. Las plataformas deben usarse para algún evento de unas pocas horas porque luego provocan dolor en los pies”, continúa diciendo. “Se pueden conseguir plataformas de hasta 25 centímetros lo cual es una locura ya que lo único que se logra es caerse y lesionarse los tobillos y rodillas”, (el uso diario de zapatos con altura provoca graves deformaciones como el dedo martillo o la aparición de juanetes). La elección del calzado es muy importante. Si una mujer quiere estar bonita y sentirse más alta y estilizada puede usar las plataformas, pero sólo como una excepción porque no deben ser de uso diario; la moda parece adueñarse de las intenciones de las consumidoras más allá de las recomendaciones de los ortopedistas y traumatólogos. Las mujeres más jóvenes son quienes compran estos zapatos, les interesa estar lindas y llamativas y no les preocupa la incomodidad que puedan causarles.